Mientras hablabas con esa viejecita, con un poco de altivez quizás, pensé que la dulzura ve mejor de la mano de tu delantal blanco. No podría entenderlo de otra manera.
Para que te servirá la altivez?
Con ella no conseguirás si no una reacción encontrada con tu paciente, que espera en tí paciencia y una actitud de servicio. Y con esa viejita, ¿que puedes obtener con esa conducta?.
Lo mas probable es que se turbe toda, le dé miedo tu persona y se le olvide lo que iba a contarte de su hijo o de su pobre viejo, que tu acabas de dar de alta.
No querrás ser vehículo de miedo, no es cierto?
Es lo único que no deberías ser; si algún ser te temiera, mejor hubiera sido no haberte puesto el delantal blanco ni quemar tus ojos en las llamas del estudio para aliviar el dolor.
Después de un rato ví que entraste a la sala de examen, le diste una receta y salió presurosa, a pasos cortos, arrastrando esos zapatos raídos, cansados ya.
Olvidé la escena hasta algún tiempo después, en que llegó acompañada de su esposo, tan viejo como ella, rugosas las manos y con cara de niño bueno, sonriente.
Preguntaron por tí y cuando saliste te abrazaron, te besaron y te dieron un paquetito.
Se fueron tan felices como llegaron. Vinieron sólo a darte las gracias.
Te aseguro que pocas veces en la vida oíras esa palabra; pocas veces te besará tu mejilla un paciente agradecido y tal vez nunca vuelvas a derramar una lágrima, mezclada con el sabor de la alegría y la piedad como la que derramaste furtivamente esa mañana, en el pasillo del hospital, cuando abriste el paquetito y te encontraste con un huevo, el único tal vez que la gallinita de los viejos había puesto para ellos ese día.
Esta historia no la escribí yo...la leí en un libro de un médico de la Chile...no recuerdo su nombre, pero esta historía me llegó a cagar!. La encontré demasiao sincera...aparte que eso del delantal blanco me tocó, ya que como buen heladero...uso uno toos los días.

4 comentarios:
La vida de Dentista heroico te deparará muchos sinsabores, no tengas duda de ello, pero lo que siempre se recuerda son los momentos de suprema perfección, cuando algo que de ti nació significó para otro un gran regalo.
La sonrisa, el saludo matutino a TODOS los que contigo se pasean por las dependecias de tu establecimiento, la gentileza a flor de piel y la humildad propia de un grande... no cuestan más que unos segundos de concentración y sólo te generan bienestar. Picho, colega, yo no soy mucho mas viejo pero la vida se me ha pasado algo más rápido. Aprovecha de hacer feliz al resto con lo que dominas y te aseguro, vas a sentirte humano y orgulloso de serlo.
Suerte con la vida, que bueno que el problema de las chalas no va a volver a suceder.
el medico altivo es el de la foto??? Wena hno pichaco... ya era hora de retomar esto del blog y ke mejor ke con su buena reflección para seguir con la pará actual... del estudiante... del "ser" no +... no de ese otro ser que a veces se nos ofrece al enfrentar los hechos cotidianos... ese ke te infla el ego y a algunos se los lleva más allá de la nube 9... Espero ke nos veamos pal fin de semana largo weon... a ver si al fin puedo conocerte...
(saludos desde noruega... (ah te sorprende el SER anonimo ah?)
Ps: Escucha las palabras del jefe wn... que ya ha dado más de vuelta y media...
Buano debo reconocer que tambien quede un poquito pa dentro porque no espere encontrar tremendo tiron de orejas en este lugar, solo espero que me dure más que el ultimo que recibí, porque aunque casi siempre elijo los sinsabores de dentista heroico, digo casi porque también he infundido temor y nunca fue la idea original...
aparecete más seguido por tu página viejo mira que te estaba extrañando demasiado
Ud Tiene manos de angel! se paso, muchas gacias Dr.Pero cuando te toca dificil como deben putear después que se van, así tambien son los sinsabores, mejor quedarse con lo primero y contentarse ese instante en que aliviaste al publico.
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